La actriz Berta Errando en el parque del Guinardó – El Periódico

Berta Errando

Los parques a los que querrán ir tus hijos
Sigue las recomendaciones de estos padres y lo agradecerá toda la familia

GUINARDÓ

La actriz Berta Errando junto al Nen de la Rutlla en el parque del Guinardó.

“Naturaleza a tope”

Salimos de la parada de Hospital de Sant Pau desorientados. Desde allí hay que caminar unos diez minutos hacia algún lugar para llegar al parque del Guinardó, pero sus casi 16 hectáreas no deben de pasar desapercibidas. ¡Error! Después de tres muecas por respuesta, seguimos la intuición y encaramos la montaña. Junto a la estatua del Nen de la Rutlla, la entrada natural al parque por el sur, nos espera la actriz Berta Errando, la Àlex del Club Súper 3, pero también fundadora de la compañía de teatro Melanina y dramaturga premiada, entre otras cosas. “Mucha gente que vive a dos pasos ni se acerca. La subida tira para atrás, pero tiene premio”, nos dice.

El parque del Guinardó es, sobre todo, “naturaleza a tope”. En 1894 un promotor compró los terrenos de montaña que rodeaban el Mas del Guinardó. Una década después, el Ayuntamiento pagaría 20 veces más para transformarlo en un parque con tres grandes zonas divididas a su vez en terrazas que aprovechan la pendiente.

ARRIBA Y ABAJO

“Está la parte urbana, la histórica y un bosque espectacular donde la gente va a pasear o a pedalear. Son muchos parques en uno, todos muy cuidados. Las estructuras siguen un criterio de diseño por edades, pero al final los niños hacen lo que quieren. En verano buscan las sombras de los árboles para jugar. En invierno, el sol de las terrazas de arriba. Las vistas de la ciudad son espectaculares”, resume.

Antes de vivir en el barrio, Errando solo conocía los miradores de la parte alta y los búnkeres de la guerra civil, a los que se accede por la parte más alta del parque. “Es una ruta muy de turismo joven. La parte de abajo del parque, en cambio, está llena de niños”.

 

ON BARCELONA
JUEVES, 30 DE MARZO DEL 2017

Entrevista: Eva Melús
Fotografía: Ferran Nadeu